4 principios de Confucio que pueden ayudarte a vivir una vejez más feliz y serena

2. CUIDA LAS RELACIONES, PERO NO INTENTES CONTROLAR LA VIDA DE LOS DEMÁS

Otro pilar fundamental del pensamiento confuciano son las relaciones humanas.

Familia.

Amistad.

Respeto.

Responsabilidad.

Reciprocidad.

Confucio entendía al ser humano como alguien que se desarrolla dentro de relaciones, no completamente separado de ellas.

Esto resulta especialmente importante al envejecer.

Durante décadas quizá fuiste la persona que tomaba decisiones.

La madre que organizaba.

El padre que resolvía.

La persona que pagaba.

La abuela que cocinaba para todos.

El abuelo que siempre sabía qué debía hacerse.

Después los hijos crecen.

Tienen sus propias casas.

Parejas.

Trabajos.

Hijos.

Y aparece un desafío:

Seguir siendo importante sin intentar seguir siendo imprescindible.

No es fácil.

Una madre puede pensar:

“Solo intento aconsejar.”

El hijo adulto escucha:

“Todavía cree que no sé vivir.”

Un padre pregunta diariamente:

—¿Ya hiciste esto?

—¿Por qué no haces aquello?

—Yo en tu lugar…

Él piensa que está ayudando.

Pero quizá la relación comienza a sentirse como supervisión.

El respeto familiar, tan importante dentro del confucianismo, no debería convertirse en una licencia para controlar a los demás.

También existe respeto de padres hacia hijos.

De abuelos hacia nietos.

De una generación hacia la siguiente.

Una familia no permanece unida únicamente porque los jóvenes obedecen.

Permanece unida cuando existe consideración en ambas direcciones.

A medida que envejecemos puede ser útil aprender una pregunta sencilla:

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