Causas y factores de riesgo del ictus
¿Por qué ocurren los ictus? No siempre son repentinos. En la mayoría de los casos, son el resultado de una combinación de diversas afecciones médicas, hábitos de vida y, a veces, factores genéticos. Conocer las causas y los factores de riesgo comunes puede ayudar a prevenirlos.
Veamos qué aumenta el riesgo:
1. Hipertensión arterial (un asesino silencioso)
La principal causa de ictus es la hipertensión arterial. Con el tiempo, daña silenciosamente los vasos sanguíneos, debilitándolos y haciéndolos más propensos a la formación de coágulos. Muchas personas lo desconocen y, cuando lo saben, es demasiado tarde.
2. Diabetes, tabaquismo y obesidad
Estas tres condiciones forman una combinación peligrosa:
La diabetes daña los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo al afectar el flujo sanguíneo al cerebro.
Fumar reduce el oxígeno en la sangre y la espesa, lo que aumenta el riesgo de coágulos.
La obesidad está relacionada con la hipertensión arterial, la diabetes y las enfermedades cardíacas, todas ellas importantes factores de riesgo de ictus.
3. Factores genéticos y de estilo de vida
En ocasiones, el accidente cerebrovascular es hereditario. Si un familiar cercano ha sufrido un accidente cerebrovascular o una enfermedad cardíaca, usted tiene mayor probabilidad de padecerlo.
Su estilo de vida también influye enormemente en el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Una mala alimentación, la falta de ejercicio, el estrés excesivo y el consumo excesivo de alcohol pueden aumentar el riesgo, independientemente de si la enfermedad es hereditaria o no.
4. Accidente cerebrovascular en adultos jóvenes y durante el embarazo
Muchas personas creen que el accidente cerebrovascular solo afecta a las personas mayores, pero cada vez es más común en adultos jóvenes, especialmente en la nueva generación, debido a factores de riesgo relacionados con el estilo de vida, como fumar, el consumo de drogas o afecciones médicas no diagnosticadas.
Además, las mujeres tienen mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular durante el embarazo o inmediatamente después del parto. Las afecciones relacionadas con el embarazo, como la preeclampsia o la hipertensión gestacional, pueden aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular, por lo que la concienciación es aún más importante para las mujeres jóvenes.
