La propia Selfe reflexionó sobre este periodo, comentando: «He tenido más éxito como modelo desde los 70 que en toda mi vida, cuando tenía 20», lo que subraya su singular trayectoria.
Un aspecto clave de su éxito como modelo fue su decisión de aceptar su edad y su belleza natural. Lució con orgullo sus canas y recalcó que su madurez la hacía destacar, demostrando que la confianza basada en la autenticidad puede tener un impacto mucho mayor que la conformidad con los estándares juveniles.
La presencia de Daphne en el mundo de la moda estuvo acompañada de una inspiradora filosofía de vida. En entrevistas, hablaba de disfrutar de los placeres sencillos, ya fuera brindando con champán en ocasiones especiales o recibiendo a amigos para tomar un café, reflejando una alegría profunda y un aprecio por la conexión que trascendía los logros profesionales.
También mantuvo un firme compromiso con la vida social, organizando reuniones y celebraciones que reflejaban su creencia en la comunidad y la unión.
Estas cualidades personales la hicieron querida no solo por sus fans y colegas, sino también por las generaciones más jóvenes que buscaban orientación e inspiración tanto en la vida como en su carrera.
Sus contribuciones fueron reconocidas formalmente de diversas maneras. Fue incluida en el Libro Guinness de los Récords como la modelo profesional de mayor edad del mundo y recibió la Medalla del Imperio Británico por su excepcional influencia en la industria de la moda, destacando su dedicación, talento y legado perdurable.
En 2015, Daphne fundó la Academia Daphne Selfe, diseñada para brindar orientación, mentoría y oportunidades a aspirantes a modelos de todas las edades.
La academia reforzó su convicción de que el modelaje debe ser inclusivo y accesible, celebrando la diversidad y el valor de la experiencia junto con la juventud.
Incluso a sus noventa años, Daphne se mantuvo activa, curiosa y comprometida con su profesión. Su pasión inquebrantable la llevó a asistir a eventos de alto perfil, donde conoció a figuras influyentes como el Príncipe William, quien, según se informa, describió su decisión de no retirarse como «asombrosa», un testimonio de su vitalidad y presencia constante.
Su última aparición pública fue emblemática de su dedicación y elegancia a lo largo de toda su vida. En junio de 2025, asistió al almuerzo de Vogue en el Día de las Damas de Royal Ascot, rodeada de moda, gente y caballos —sus grandes pasiones—, dejando una huella imborrable de gracia, sofisticación y alegría en su profesión.
Tras su fallecimiento, su familia compartió un sentido homenaje: «Se elevó en paz y con determinación hacia la luz, como solo la sensacional modelo que llevaba dentro sabía hacerlo, bajo el sol de una hermosa tarde de equinoccio de primavera».
Estas palabras capturaron tanto la serenidad como el extraordinario espíritu de sus últimos momentos.
La historia de Daphne Selfe no solo es una historia de longevidad, sino también de reinvención, demostrando que la edad no es un obstáculo para perseguir la pasión, el éxito y la autenticidad.
Su vida sirve de ejemplo para aprovechar las oportunidades en cada etapa, inspirando a innumerables personas en todo el mundo.
Su legado sigue resonando a través de la Academia Daphne Selfe, sus apariciones públicas y las incontables jóvenes modelos a las que inspiró.
Será recordada por su elegancia, valentía y alegría de vivir, encarnando la idea de que la belleza y la confianza florecen con la edad y la experiencia.
En definitiva, Daphne Selfe demostró cómo la dedicación, la autenticidad y la gracia pueden dejar una huella profunda en el mundo.
Su trayectoria, desde joven empleada de una tienda departamental hasta poseedora del récord Guinness a la modelo profesional de mayor edad, refleja una vida extraordinaria llena de amor, perseverancia e inspiración.
