Antioxidantes: tus guardaespaldas contra el envejecimiento
Para entender el envejecimiento de la piel, hay que hablar de algo que suena técnico, pero es súper fácil: los radicales libres.
Los radicales libres son sustancias que se generan por el sol, la contaminación, el humo, el estrés, y hasta por la mala alimentación. Ellos “atacan” las células, y cuando se acumulan, la piel lo siente: se ve opaca, sin vida, con más arruguitas y menos elasticidad.

Ahí entran los antioxidantes. Y el jengibre es un alimento conocido por tenerlos.
Cuando consumes jengibre con regularidad (en infusión, en batidos, en comidas), estás dándole a tu cuerpo una mano extra para combatir ese desgaste. No es que te va a borrar las arrugas como borrador escolar, pero sí puede ayudarte a que la piel se vea más fresca, más luminosa y con mejor textura con el paso del tiempo.

