8. Pérdida de peso inexplicable
Perder peso sin cambiar la dieta ni la rutina de ejercicio a veces puede indicar un problema de salud subyacente, incluido el cáncer. Una pérdida inexplicable de 4.5 kg (10 libras) o más debe consultarse con un profesional de la salud.
Pérdida de peso
9. Dolor persistente
Nunca se debe ignorar el dolor que dura semanas o meses sin una causa aparente. Los dolores de cabeza persistentes, el dolor de espalda, el dolor óseo o el dolor abdominal pueden estar asociados ocasionalmente con ciertos tipos de cáncer y requieren evaluación médica.
10. Dificultad para tragar
La dificultad para tragar que persiste o empeora con el tiempo puede estar relacionada con cánceres de garganta, esófago o estómago. Si comer o beber se vuelve cada vez más difícil, consulte a un profesional de la salud de inmediato.
11. Tos o ronquera persistente
Una tos que dura más de tres semanas, toser con sangre o la ronquera persistente pueden ser signos de cáncer de pulmón, garganta o laringe. Estos síntomas no siempre son causados por cáncer, pero deben ser evaluados por un médico.
12. Sangrado o secreción inusual
Todo sangrado inexplicable, como sangre en las heces o la orina, sangrado vaginal inusual, tos con sangre o secreción por el pezón, debe ser evaluado por un médico. Si bien estos síntomas suelen tener causas no cancerosas, también pueden ser señales de alerta temprana de cáncer.
