LOS CUATRO PRINCIPIOS PUEDEN RESUMIRSE DE UNA MANERA MUY SENCILLA
Si trasladamos algunas de las grandes ideas confucianas a nuestra vida cotidiana, podríamos expresarlas así:
1. Sigue aprendiendo.
No permitas que una fecha de nacimiento decida que ya no puedes descubrir nada.
2. Cuida las relaciones sin intentar controlar a las personas.
Ama, acompaña, escucha y aconseja, pero reconoce la autonomía de quienes te rodean.
3. Practica humanidad con límites.
Sé generoso y comprensivo sin renunciar a tu dignidad ni permitir abusos.
4. Acepta los cambios de la edad y adapta tu vida.
No necesitas demostrar que sigues siendo quien eras hace treinta años para continuar siendo valioso hoy.
