Interacción con medicamentos: la cafeína puede interferir con algunos fármacos para la presión, el corazón, la tiroides o el insomnio.
El mito del café como bebida totalmente neutra
Muchas personas creen que, al no tener azúcar, el café se convierte en una bebida prácticamente inofensiva, similar al agua.
Esta idea puede llevar a consumir varias tazas al día sin medir las consecuencias.
La realidad es que el efecto del café depende de la cantidad, la concentración, el momento del día y la salud general de quien lo bebe.
En adultos mayores que ya presentan condiciones como hipertensión, gastritis, osteoporosis, ansiedad o trastornos del sueño, incluso dos o tres tazas diarias pueden contribuir a empeorar los síntomas, aunque no se añada azúcar.
