Cómo cambia el cuerpo después de la extirpación de la vesícula biliar
Una vez retirada la vesícula, la bilis ya no se almacena: fluye directamente del hígado al intestino de manera constante. Este cambio altera distintos procesos digestivos y puede generar algunos síntomas mientras el cuerpo se adapta.
1. Menor capacidad para digerir grasas
Sin el almacenamiento adecuado de bilis, la digestión de grasas puede volverse más difícil, especialmente durante las primeras semanas.
2. Indigestión y molestias digestivas
La bilis fluye más continuamente y no en respuesta a las comidas. Esto puede causar hinchazón, gases y eructos.
3. Alteración del equilibrio bacteriano intestinal
La bilis ayuda a controlar bacterias. Si su flujo se modifica, existe un mayor riesgo de desequilibrio intestinal e inflamación.
4. Reflujo biliar
En algunas personas, la bilis puede regresar hacia el estómago, irritando su revestimiento y provocando acidez, náuseas y dolor.
5. Cambios en la alimentación
Muchas personas necesitan reducir los alimentos muy grasosos, fritos o picantes. También se recomienda comer porciones pequeñas, aumentar la fibra y evitar el exceso de alcohol.
6. Problemas de sueño
Aunque no es un síntoma universal, algunas personas reportan ansiedad, insomnio o sueño interrumpido después de la cirugía. Con el tiempo, suele mejorar.
