Muchos especialistas del sueño consideran que dormir de lado es una de las posturas más saludables para la mayoría de los adultos.
Dormir de lado puede:
Ayudar a mantener las vías respiratorias más abiertas
Reducir los ronquidos en algunas personas
Favorecer una mejor alineación de la columna vertebral
Aliviar la presión en la zona lumbar
Favorecer una digestión saludable
Algunas investigaciones también sugieren que dormir sobre el lado izquierdo puede proporcionar beneficios adicionales para ciertas personas, en particular para aquellas que sufren de reflujo ácido o molestias digestivas.
Quienes duermen de lado deben usar una almohada que mantenga el cuello alineado con la columna vertebral para evitar la tensión en los hombros y el cuello.
Las vías respiratorias abiertas facilitan una respiración más fluida durante el descanso.
La reducción de los ronquidos contribuye a ciclos de sueño más continuos tanto para quien duerme como para su pareja.
La columna vertebral se mantiene más cerca de su curvatura natural cuando el cuerpo descansa de lado con el apoyo adecuado.
La presión en la zona lumbar disminuye cuando las caderas y las rodillas están ligeramente flexionadas.
Los procesos digestivos se benefician de los efectos gravitacionales asociados a la posición lateral.
Dormir sobre el lado izquierdo puede ofrecer mayor apoyo a las personas con síntomas de reflujo.
Una almohada de la altura adecuada mantiene la cabeza y el cuello alineados con el torso.
**¿Qué hay de dormir boca arriba?**
