9. APRENDE A RESPONDER SIN MENTIR Y SIN ENTREGAR DEMASIADO
Supongamos que estás pasando por un momento terrible.
Un conocido pregunta:
—¿Cómo estás?
No quieres mentir diciendo:
“Estoy fantástico.”
Pero tampoco quieres explicarle tu situación.
Puedes decir:
“He tenido días mejores, pero estoy ocupándome de ello.”
O:
“Estoy atravesando algunas cosas, gracias por preguntar.”
O simplemente:
“Ahí vamos.”
Son respuestas verdaderas.
No abren necesariamente una conversación profunda.
Esto es importante porque poner límites no requiere fabricar una vida falsa.
El objetivo no es construir una máscara permanente.
Es decidir cuánto acceso corresponde a cada relación.
