Cuando te pregunten: «¿Cómo estás?», no se lo digas todo: una reflexión inspirada en Carl Jung

10. EL PELIGRO DE CONVERTIR EL MISTERIO EN MANIPULACIÓN

También existe un extremo contrario.

Algunas personas escuchan:

“No cuentes nada.”

Y comienzan a utilizar silencio deliberadamente para controlar.

Ignoran preguntas.

Ocultan información importante a sus parejas.

Crean misterio para provocar ansiedad.

Eso tampoco es madurez psicológica.

Si tu pareja pregunta:

—¿Qué está pasando entre nosotros?

Responder:

—No tienes derecho a saberlo porque protejo mi poder

sería absurdo.

Las relaciones íntimas requieren comunicación.

El nivel apropiado de privacidad depende del vínculo.

Aquello que no debes contarle a un compañero casual puede ser precisamente lo que necesitas hablar con tu esposo, esposa o terapeuta.

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