Si además la zona permanece húmeda, pueden aparecer malos olores y manchas oscuras.
### Por qué pasar simplemente un paño no siempre es suficiente
Eso era exactamente lo que yo hacía.
Cuando veía suciedad en el cajón, pasaba rápidamente un paño húmedo por la superficie y pensaba que estaba limpio.
Pero gran parte de los residuos se encontraba en zonas que no podía ver fácilmente: detrás del cajón, en las esquinas, alrededor de los pequeños conductos por donde entra el agua y debajo de la pieza destinada al suavizante.
Cuando finalmente saqué completamente el dispensador, me sorprendió la cantidad de residuos acumulados.
Había restos secos de detergente, una capa pegajosa de suavizante y suciedad escondida en las esquinas.
### Cómo limpiar correctamente el cajón de la lavadora
En muchas lavadoras el dispensador puede extraerse presionando una pequeña pestaña situada en el interior del compartimento.
Una vez retirado, puede lavarse con agua tibia.
Si hay restos endurecidos, dejarlo unos minutos en remojo ayuda a ablandarlos. Después se puede utilizar un cepillo pequeño o un cepillo de dientes viejo para llegar a las esquinas y ranuras.
También conviene limpiar cuidadosamente el espacio donde se introduce el cajón, ya que allí pueden quedar restos de producto.
Antes de volver a colocarlo, es recomendable dejar que las piezas se sequen.
### Otro error muy frecuente: utilizar demasiado detergente
También descubrí que más detergente no significa necesariamente ropa más limpia.
Cuando usamos una cantidad excesiva, la lavadora puede tener dificultades para eliminarlo completamente durante el aclarado.
El resultado puede ser justamente lo contrario de lo que buscamos: prendas rígidas, residuos en los tejidos y olores desagradables.
Por eso es importante seguir las indicaciones del fabricante del detergente y ajustar la cantidad según la carga, el nivel de suciedad y la dureza del agua.
