Con el suavizante ocurre algo parecido.
Llenar demasiado su compartimento puede hacer que queden residuos espesos en el dispensador.
Además, el suavizante debe colocarse únicamente en el compartimento correspondiente y sin superar la marca máxima indicada.
Mantener limpia esta pequeña pieza permite que el producto se libere correctamente durante el ciclo.
### No olvides dejar ventilar la lavadora
Después de terminar un lavado, el interior de la máquina continúa húmedo durante bastante tiempo.
Cerrar inmediatamente la puerta y el cajón puede favorecer la aparición de olores.
Cuando sea posible, dejar la puerta ligeramente abierta y mantener el dispensador ventilado ayuda a que la humedad se evapore.
También es recomendable revisar periódicamente la goma alrededor de la puerta, donde pueden quedar agua, pelusas y pequeños residuos.
### El resultado fue más evidente de lo que esperaba
Después de limpiar correctamente el dispensador y comenzar a utilizar cantidades más razonables de detergente y suavizante, noté una diferencia.
La ropa empezó a salir con un olor más fresco, las toallas tenían menos residuos y el interior de la lavadora se mantenía mucho más limpio.
Lo más sorprendente es que no tuve que comprar ningún producto especial ni cambiar de electrodoméstico.
Simplemente necesitaba prestar atención a una parte de la lavadora que había ignorado durante años.
Desde entonces intento limpiar el cajón regularmente en lugar de esperar a que aparezcan manchas u olores.
Es una tarea sencilla que requiere pocos minutos, pero puede ayudar a mantener la lavadora en mejores condiciones y evitar que los residuos acumulados terminen afectando a cada nuevo lavado.
A veces, mejorar la forma en que lavamos la ropa no consiste en encontrar un detergente más caro, sino en aprender a utilizar correctamente algo tan sencillo como el dispensador de nuestra propia lavadora.
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